Friday, March 17, 2006

El defectuoso monopolio de Carlos Slim

Hace unos meses, el magnate mexicano de las telecomunicaciones Carlos Slim lanzó un plan contra la pobreza, el Acuerdo de Chapultepec, el cual solicitó a la clase política lo firmara y que le mereció el respeto tanto del gobierno como de la prensa.

Sin embargo y detrás de sus espaldas, los mexicanos encuentran ridículo lo realizado por el hombre mas rico de Latino América por lo que podría ser llamado, en forma políticamente correcta, un conflicto de intereses.

La brecha entre este reconocimiento público nacional a Slim – el cual es dueño de Telmex, el monopolio por defecto en México - y su irrisión privada hacia él se explica por el asunto de cómo un candidato podrá enfrentar directamente a los monopolios económicamente poderosos del país y vivir políticamente para contarlo.

Una década después de una supuesta desregulación, Telmex cuenta con el 95% del mercado de línea telefónica fija resultando en altos precios y un déficit en cobertura telefónica en hogares, especialmente en áreas rurales. Telmex controla casi todo el tráfico de datos y las alternativas en banda ancha, Internet y Voz sobre servicios basados en Internet es prácticamente inexistente. Aún no esta claro si el mercado inalámbrico puede ser desarrollado en forma competitiva.

El Acuerdo de Chapultepec no menciona la competencia, probablemente porque el dueño de Telmex está llevando una vida de lujo a costa de la posición dominante de su compañía en México. Pero el resto del país ha padecido la posición favorecida de la empresa. En una era moderna, en la que los empresarios necesitan telecomunicaciones de bajo costo y alta calidad para competir en la economía global, el crecimiento mexicano se ha visto mermado por el privilegio de Slim. Cualquier genuino esfuerzo de ayudar a los pobres necesariamente requiere una mayor y mas sana competencia, empezando por el mercado de las telecomunicaciones.

El privilegio de Telmex explica, quizás en parte, porque el Sr. Slim se da el lujo de gastar su tiempo en temas de ámbito social. Felipe Calderón, candidato del PAN, promete que atacará el problema del monopolio, pero se duda de su capacidad.

La empresa del Sr. Slim ha protegido muy bien su territorio. Un ejemplo, fue su éxito en no permitir interconexión a costos competitivos con otros operadores según lo expresado por la ley. Sin embargo, el Sr. Slim no ha actuado solo, recibiendo apoyo de Fox y del ex Presidente Zedillo.

Si le damos crédito a los críticos, el ministro de Telecomunicaciones de Fox, Pedro Cerisola, que fue anteriormente gerente de Telmex, se ha comprometido activamente en la protección de Telmex contra la competencia, y no ha hecho mucho por esconder su parcialidad con respecto a Telmex. Uno de sus discursos mas “bizarros” fue cuando dijo “en México, no existe un operador dominante en telecomunicaciones”

A inicios de febrero, en una entrevista en su oficina de abogados en México, Gerardo Soria, un ex comisionado de la Cofetel, dijo que el renunció a comisión en 2002 después de solamente 4 meses porque se ha dado cuenta que el “Sr. Cerisola no era independiente”. De acuerdo con el Sr. Soria, el objetivo del Ministro era poner barreras a la competencial.

Un ejemplo muy simples. De acuerdo con el Sr. Soria, respecto de las practicas anti-competencia de Cerisola, en una reunión con la comisión en donde se hablo de una propuesta para implementar la “portabilidad de números”. La idea es que al permitir que los usuarios se lleven sus números telefónicos a otro operador, México tendría más competencia. Sin embargo, el Sr. Cerisola se ha opuesto al concepto en forma inmediata. Fueron necesarios 30 segundos para que el respondiera : “No, no necesitamos competencia. Lo que necesitamos es de más infraestructura”. Según el Sr. Soria, lo que Cerisola ha estado realizando es imponer restricciones de cobertura a otras empresas, obligando a los carriers a cubrir ciertas áreas designadas. Esta es una nueva barrera para la competencia y no esta basada en la ley. El Sr. Cerisola no ha podido ser contactado para responder a esto.

Desde 1996, el Sr. Soria dice que la introducción de competencia supuestamente debería haber sido un proceso con varias etapas. Pero el progreso ha estado parado. “Telmex no tiene obligación de ofrecer interconexión a costos competitivos en muchas áreas rurales. Por ello, mantiene una posición monopolica en muchas de las partes mas pobres de México”. Debido a que Telmex cobra un cierto cargo por concepto de larga distancia a otros operadores, es imposible competir.

Forzar al operador (carrier) dominante a desagregar (unbundle) sus servicios puede ser debatible en términos de libre mercado, sin embargo, asegurar la competencia en alternativas para servicios línea fija no lo es. En este punto, México tiene un puntaje muy bajo. “Nos tomó 8 años para que las compañías de cable tuviesen la aprobación para entregar servicios de banda ancha. Solamente fue aprobado hace 1 año atrás”. El Sr. Soria agrega : “la aprobación para entregar banda ancha fue ofrecida a las compañías de cable bajo una condición : sin servicios de voz” . Esto contradice en forma directa a la ley, la cual dice que, según Sr. Soria, “si tienes una licencia para instalar y operar una red publica de telecomunicaciones, se puede ofrecer todos los servicios que son factibles técnicamente.”

“Se han colocado estipulaciones en las licencias”, lo cual es como poner “barreras” a la competición. En el mercado inalámbrico, el Sr. Cerisola ha luchado contra las recomendaciones de la comisión de competencia y del regulador de preservar parte del espectro como no licenciado y libre. Al día de hoy, México no tiene una política clara al respecto.

A pesar que muchos estén de acuerdo en la necesidad de competencia, en México pocos son los que creen que algún candidato presidencial pueda ser elegido sin deber su victoria al Sr. Slim. Aquéllos que se atrevan a cuestionar los privilegios monopólicos tienden al suicidio político o financiero. Con el imperio Slim controlando el 40% de la publicidad en México, no sorprende que haya reticencia hacia la crítica pública de un hombre que puede llamar a su país su propio latifundio.

La clara apariencia que el Sr. Cerisola esta ayudando a Slim solamente hace reforzar la idea por parte de la sociedad civil que los políticos protegen a los privilegiados. Este puede ser un mal legado de Fox que puede derrotar al próximo candidato del PAN, Sr. Calderón, en Julio próximo.

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